Es un debate permanente… ¿Qué pasa cuando morimos?, ¿Realmente existe la reencarnación?, ¿hay vida después de la muerte?, ¿Qué sucede con mi alma?, ¿perdura, renace, muere? O ¿estoy pagando los males que hice en otra vida?, si es así, ¿es posible saber si en mi vida anterior fui algún personaje que hizo la historia de la humanidad?...
Hay un sinfín de preguntas sin resolver, hay muchas teorías y versiones diferentes relacionadas con esto, ya que como seres humanos deseamos saber qué es lo que sigue después de esta vida. Tememos a la muerte, porque es desconocida para nosotros, tememos que al morir se pierda nuestro recuerdo, nuestro legado… Por lo tanto, deseamos buscar una respuesta y una alternativa para que eso no suceda, queremos aferrarnos a la vida eterna.
¿Tengo la respuesta a esas preguntas? Parece que sí, porque no me haces saber lo que te interesa, yo te puedo transmitir mi experiencia en los ámbitos de lo desconocido después de esta vida.
Gretchen
Ha llegado el final de año y con ello la melancolía por lo que ya fue y nunca volverá.
Díganme, ¿en estos tiempos en los que “México Mágico” se desmorona ante la crisis, la inseguridad y el desempleo, tienen intacto su espíritu navideño?
Sí, seguramente han puesto su árbol de navidad mientras cantaban y esperan ansiosos a que Santa Claus les traiga el millón de dólares que le han pedido mientras se pudren en el miedo del qué será, ah! Pero eso sí!, con el corazón rebosante de esperanza…
Inevitablemente, he llegado a la pregunta más famosa de la humanidad: ¿Qué hacemos aquí? ¿Qué sentido tiene esta vida?
Lo que único que sé de verdad es que moriré. Todos lo haremos y el tiempo borrará al fin todo lo que alguna vez fuimos.
Con un destino tan patético, bien podríamos ahorrarnos la molestia.
Algunas personas pretenden encontrar la “vida eterna” en sectas risibles. Todas las religiones tienen su propia idea maravillosamente absurda de lo que pasará cuando la muerte nos alcance.
Pero la verdad es la peor de todas, la que cualquier persona intentaría evitar conocer (inventándose salvadores, resurrecciones, y tonterías de este tipo), la única verdad es que después de la vida no hay NADA.
Sí, así es. No hay cielos, infiernos y nada de eso. Sólo el olvido eterno.
Les dejo lo que decía Epicuro al respecto: "La muerte no es nada para nosotros, porque mientras vivimos, no existe la muerte, y cuando la muerte existe, ya no somos".
Giselle
Yo siempre he tenido la máxima de “hasta no ver no creer” y aunque mi hermanita pueda ya darles la versión de lo que fue en su experiencia” (que yo no bajo de un problema por tanto medicamento en ese momento), yo sigo creyendo que la vida es sólo un chiste cruel con peor final.
Déjenme compartir con ustedes algo que me sucedió hace algún tiempo:
Era uno de esos días grises, en los que la mayor parte del día no escuchas otra cosa más que la lluvia cayendo. Cuando por fin parecían haber cesado las lágrimas del cielo, salí a dar un pequeño paseo para olvidarme de lo que acontecía a mi alrededor.
No mucho tiempo después, caminando a lo largo de una importante avenida de la Ciudad de México, observé un taxi mal estacionado, una patrulla atrás de este transporte y otro taxi a unos 5 metros delante del primero.
El taxi mal estacionado llamaba particularmente la atención puesto que el parabrisas delantero estaba destrozado. No tenía ocupante alguno. Frente a este vehículo podías ver a tres agentes de la policía federal parados junto a un hombre que yacía en el piso sobre un charco de sangre.
El hombre no tendría más de 30 años, a juzgar por su cabello, aún negro y abundante. Era imposible verle el rostro porque se encontraba boca abajo. Vestía unos pantalones azules de mezclilla y una camisa blanca.
Más adelante, junto al otro taxi, se hallaba un hombre de edad madura con rostro preocupado que platicaba con otro policía.
Por supuesto, la gente comenzaba a acercarse para enterarse del hecho.
Seguí mi camino mientras intentaba reconstruir la escena y buscaba una posible explicación de lo que vi.
De pronto, lo supe. Seguramente, después de haber llovido de esa manera, el pavimento estaba húmedo y hacía que cualquiera perdiera parte del control de un automóvil. El taxista seguramente había salido de alguna callecita perpendicular a gran velocidad y había avanzado sobre el carril de baja velocidad. Sin embargo, ese día no tuvo la precaución de abrocharse el cinturón…
Más adelante, un hombre había estacionado su coche para esperar a un cliente. El taxista que iba a gran velocidad no se percató del automóvil estacionado hasta que éste estaba ya muy cerca. Desesperado, pisó el acelerador a fondo y logró detener el carro a unos cinco metros y evitó la colisión. Pero su descuido hizo que la inercia lo arrojara a la velocidad que llevaba hacia fuera del coche a través del parabrisas.
Poco después escuché una ambulancia que se acercaba al lugar, pero sabía que era demasiado tarde: el hombre del descuido no era ya más que un despojo.
Giselle
Ya he visto sus comentarios y quiero que quede claro que no me interesa ni un poco lo que opinen.
Solo quiero que recapaciten y se dejen de bobadas y el que no pueda hacerlo mejor que no estorbe.
Ahora, lo que vine a escribir.
Ya se acerca el fin de año y pues cómo ésta situación no se solucionará hasta que muera, pues ni qué hacer, al mal tiempo darle prisa.
Pero antes de terminar sólo deseo que mis experiencias les hagan reflexionar y si no están satisfechos con sus vidas, hagan algo para que mejoren, siempre tendrán ese poder.
No les pido que todos tomen medidas tan drásticas, pero que en lugar de perder el tiempo imaginando cosas, mejor sería que hagan lo necesario para que si esta es su única oportunidad, que hagan de ella la mejor posibilidad.
O pueden seguir ciegos en su mediocridad, pero sé que al igual que yo, un día se cansarán…
Giselle
No se que sucedío, yo no tendía porque haber estado en esta situación... Era mucho más joven de lo que ahora soy, tan sólo tenía 14 años... Espero que esto les sirva de algo, por lo menos para tener la esperanza de que estaremos en un lugar mejor posterior a esta vida...
Estaba cursando 2° grado de educación secundaria, cuando un día a mi grupo de amigos y a mi, se nos ocurrió no entrar a clases y hacer algo mejor. ¿Se preguntan qué?, que pueden hacer 5 adolecentes de secundaria, en día entre semana y en la mañana...
Era un día soleado, en el mes de Junio, las clases estaban por terminar y no queríamos que empezaran las vacaciones de verano sin pasar un día agradable todos juntos...
Lo que no esperabamos era tener aquel accidente automovilístico que casi me quita la vida...
Sólo recuerdo haber escuchado un golpe muy fuerte, estaba tirada en el suelo y poco despues escuche el sonido de la sirena de la ambulancia, mucha gente discutiendo y finalmente... un silencio profundo, no vi nunguna luz, todo era obscuro...
No se como llegue, pero poco tiempo despues deduje que me encontraba en la sala de urgencias de algun hospital y que los medicos hacían hasta lo imposible por salvarme... perdí el pulso y mi corazón dejo de latir.
Me sentí flotar sobre mi cuerpo, me visualice, vi mi cuerpo sangrando y lleno de golpes en la plancha de la habitación, pero no me dolía nada, escuche a un medico joven declarar la hora de mi muerte, 13:43 hrs...
De repente apareció frente a mi un tunel, muy obscuro y largo, el cual atravesé flotanto rapidamente y al final, no, no era una luza brillante, era... era como el paraiso, el lugar en donde todos quisieramos estar, un hermoso paisaje, lleno de agua, similar al mar limpio y cristalino y lo único que podía sentir en ese momento era una inmensa paz.
¿Que si me encontré a alguien?, me encontre con mi padre, fallecido tan sólo un año antes, quien me dijo que no era el momento y que el estaba seguro que yo sería una gran persona, que iba a cumplir todo lo que el había soñado para mi y me mostró lo que hasta entonces había pasado en esos 14 años, lo bien que la habíamos pasado y tambien lo triste que vivimos cuando el se fue.
Me mostro el lugar en donde ahora se encuentra, junto con mi abuelo y demás familiares que nos han avandonado para pasar a mejor vida, y es real, es una mejor vida. Pero justo entonces, después de mostrarme lo hermoso de aquel lugar me encontre con un obstaculo, no pude seguir adelante.
No se que fue lo que pasó, porque hubiera deseado quedarme en ese lugar con mis seres queridos, aunque tambien quería cumplir los deseos de mi padre de convertirme en una gran persona... regresé a la habitación, en la sala de urgencias de aquel hospital, perdí esa paz que se convirtió en dolor, pero aprendí a no temerle a la muerte, sino más bien, a estar tranquila porque se que me espera un mejor lugar.
Gretchen
La Universidad de Southampton, en el Reino Unido, ha puesto en marcha el primer estudio a gran escala sobre las llamadas “experiencias cercanas a la muerte” o ECMs.
En centros hospitalarios del Reino Unido, de Norteamérica y de Europa los científicos analizarán el fenómeno de las ECMs, descritas por personas que han estado al borde de la muerte y han sido reanimadas. Dichas personas afirman haber experimentado una serie de sensaciones durante su muerte clínica.
La ciencia tratará de dar explicación a un fenómeno incomprensible pero que, gracias a las nuevas tecnologías, está pasando del campo de lo paranormal al terreno de la investigación empírica.
Se denomina ECM a la amplia gama de experiencias personales asociadas con la muerte inminente, y que consisten en las percepciones que ésta conlleva. Estas percepciones son conocidas gracias a los testimonios de personas que han estado a punto de morir o que han pasado por una muerte clínica, pero después han sobrevivido. En nuestros tiempos, las técnicas de reanimación cardiaca han ayudado a que el número de testimonios de este tipo aumente.